Democracia para Zimbabue

- Marzo 2008
- Petición con 150,000 firmas
En respuesta a los mensajes urgentes de los miembros en la región, Avaaz lanzó una campaña para apoyar la democracia y los derechos humanos en Zimbabue despúes de las elecciones del 29 de marzo. Ante la indiferencia y la actitud abiertamente hostil del Presidente Robert Mugabe hacia la opinión internacional,
Avaaz buscó presionar al Presidente sudafricano Thabo Mbeki, aliado clave de Mugabe y mediador entre el dictador y la oposición.
Mientras Mbeki presidía una de las sesiones del Consejo de Seguridad de la ONU (donde se negaba a discutir el tema de Zimbabue), más de
150.000 miembros de Avaaz firmaron una petición, y logramos desplegar una pancarta de casi 300m² volando sobre la sede de la ONU en Nueva York. El mensaje decía “Mbeki, Hora de Actuar: Democracia para Zimbabue".
Esta espectacular acción ganó amplia cobertura mediática en Sudáfrica, en la BBC, CNN, agencias de noticias como Reuters, AP y AFP y otros importantes medios de comunicación de todo el mundo, lo que ayudó a que nuestro mensaje alcanzase directamente a todos los líderes políticos. Al día siguiente, por primera vez, el portavoz de Mbeki pidió la divulgación inmediata de los resultados de las elecciones.
Durante las semanas posteriores, Avaaz lideró y participó en una serie de acciones en apoyo de la democracia y de grupos de la sociedad civil de Zimbabue.
Cuando trabajadores portuarios sudafricanos se negaron a descargar un envío de armamento chino destinado a Zimbabue, Avaaz se coordinó con sindicatos sudafricanos y la coalición "Control Arms" para rastrear el cargamento, conectar a grupos regionales y movilizar apoyo internacional a la resistencia sindical. Finalmente,
sin puerto dispuesto a descargar las armas, China tuvo que enviar el barco de vuelta.
Avaaz también lanzó una acción rápida para movilizar a miembros en todo el mundo en respuesta a los continuos abusos de derechos humanos en Zimbabue; lo que resultó en una marea de mensajes ciudadanos que inundaron embajadas y consulados de Zimbabue.
Quedó bien claro que el mundo estaba alerta.
Después de la farsa de victoria de Mugabe en la segunda votación de junio de 2008,
más de 2.500 miembros africanos de Avaaz contactaron con sus gobiernos e instaron a los estados miembros de la Unión Africana a que no reconociesen formalmente el régimen de Mugabe. Avaaz amplificó este mensaje con un anuncio a toda página en la popularísima edición de fin de semana del Financial Times, pidiendo a los líderes del mundo que aislaran a Zimbabue.
Miembros de Avaaz en todo el mundo reforzaron este mensaje al contactar a sus ministros de relaciones exteriores para pedirles que no reconocieran las elecciones fraudulentas y que apoyaran unas negociaciones genuinas.
Tras meses de violencia y desorden político, Mugabe y el líder de la oposición, Morgan Tsvangirai, firmaron finalmente un acuerdo para compartir el poder en septiembre del 2008. En febrero del 2009, Tsvangirai juró su cargo como Primer Ministro, pero los problemas de Zimbabue no se han solucionado. Avaaz permanece alerta.