Continuando, aceptas la Política de Privacidad de Avaaz, que explica cómo pueden usarse tus datos y cómo los protegeremos.
Entendido
Usamos las cookies para analizar como los visitantes utilizan esta página y ayudarnos a ofrecer la mejor experiencia posible. Mira nuestra Política de Cookies.
OK
Inicio de un proceso de diálogo sobre la reforma del Sistema de Dependencia

Inicio de un proceso de diálogo sobre la reforma del Sistema de Dependencia

262 han firmado. Lleguemos a   300
262 Firmantes

Cerrar

Completa tu firma

,
Continuando, das tu consentimiento a recibir los correos de Avaaz. Nuestra Política de Privacidad protegerá tus datos y te explicará cómo pueden ser usados. Puedes darte de baja en cualquier momento.
Esta petición ha sido creada por Federación Asperger España F. y no necesariamente representa la opinión de la comunidad de Avaaz
Federación Asperger España F.
creó esta petición para
Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

La dejadez de funciones del Estado y del resto de Administraciones Públicas trae como consecuencia inmediata que la única atención que reciban las personas con síndrome Asperger y otros trastornos del espectro autista de alto funcionamiento proceda de la solidaridad entre familias, mediante la creación de servicios propios costeados con unos sueldos y pensiones familiares cada vez más exiguos.

Estamos radicalmente en contra de la discriminación que para nuestro colectivo supone la reformulación que se pretende hacer de los acuerdos y consensos urdidos con tanto esfuerzo durante los últimos años y que se manifiesta, una vez más, en recortes para las personas más vulnerables y con menos capacidad de defensa.

El objetivo implícito que se pretende es dejar de atender a aquellas personas que lo necesitan con la excusa de que “su grado de afectación es menor” transformando el sistema de protección social en un modelo de caridad que nos retrotrae a tiempos lejanos y, pensábamos, ya superados. ¿Cómo conseguir esto? Muy sencillo: Tomándose la administración, como dice la nueva ley, dos años para decidir sobre la concesión de la prestación a la persona preceptora. Esta burla intolerable nos conduce a una verdadera eutanasia social a la que no vamos a asistir impasibles.